
viernes, 21 de mayo de 2010

jueves, 20 de mayo de 2010

miércoles, 19 de mayo de 2010
martes, 27 de enero de 2009

Picasso: La mujer que llora, 1937.
miércoles, 7 de enero de 2009
viernes, 28 de noviembre de 2008
sábado, 8 de noviembre de 2008
"El músico de zanfoña pasa la mitad de su tiempo afinando el instrumento y la otra mitad tocando desafinado."
Yo me he propuesto solucionar ese problema.
miércoles, 8 de octubre de 2008
martes, 30 de septiembre de 2008
martes, 26 de agosto de 2008
NANSEN MATA UN GATO.
En la época Tang vivía en el monte Nan Chuan un famoso sacerdote: Pu Yuan, llamada también Nan Chuan (Nansen en japonés) por el nombre de la montaña. Un día que todos los monjes habían ido a segar al monte, un pequeño gato hizo su aparición en el desierto y tranquilo templo.
Fue un acontecimiento. Todo el mundo corría detrás del gato. Lo atraparon. Pero luego hubo una disputa entre los monjes de los edificios Este y Oeste: se trataba de saber quién se quedaría con el gatito para cuidarlo. Visto lo cual, el Padre Nansen cogió al gato por la piel del cuello, apoyó la hoz en su garganta y dijo: “Si alguno de vosotros puede pronunciar la palabra, el gato está salvado; si no, morirá”. Nadie pudo responder y el Padre Nansen mató al animal en el acto.
A la noche llegó Choshu, el primero de los discípulos. El Prior le contó lo ocurrido y le preguntó qué pensaba de ello. Choshu, sin pensárselo un segundo, se quitó las sandalias, se las puso sobre la cabeza y se fue.
El Padre Nansen se deshizo en lamentaciones:”!Ah, sólo con que hoy hubieras estado tú aquí! !El gatito se hubiera salvado…….!”.
Mantando al gato, el Padre Nansen había tronchado las ilusiones del Yo, habia cortado de raíz todos los pensamientos malignos y las peligrosas quimeras. Por la práctica de la impasibilidad, había segado la cabeza del gato y al mismo tiempo suprimido toda contradicción, toda oposición, todo desacuerdo entre el Yo y el Otro. Si este acto es llamado la “Cuchilla-que-mata”, el acto de Choshu, por el contrario, recibía el nombre de la “Espada-que-da-vida”; puesto que aceptando poner sobre su cabeza, con una infinita generosidad, una cosa tan mancillada como unas sandalias, había puesto en práctica la santidad budista.
¿Quieres hablar de “Nansen mata un gato”?. Es un problema que al hombre se le presenta muchas veces durante su vida, pero siempre bajo un aspecto distinto. ¡Y es un cochino problema! En cada revuelta de la existencia, allí está, siempre el mismo, y sin embargo, con un aspecto, un sentido diferente. Este gato, debes admitirlo, no era un gato ordinario: hermoso, en efecto, no había otro como él, ¿no es eso? Unos ojos de oro.. Un pelaje lustroso.. Toda
El Pabellón de Oro. Yukio Mishima.